Inicio

himba-asier-alkorta_07

El agua nos llevará

Hace ya más de tres años que no llueve el la región de Kunene (Namibia, frontera con Angola), tierra del pueblo Himba.

 

 

 

 

 

 

bosquimanos-asier-alkorta_05

El fuego nos llevará

Cuando alguien dice, ‘Ustedes los bosquimanos no tienen gobierno’, nosotros les decimos que nuestros más lejanos antepasados de hace mucho tiempo tenían un gobierno y era un carbón reluciente del fuego del lugar en que habíamos estado viviendo y lo usábamos para encender el fuego del nuevo lugar al que íbamos. Así que yo digo: No nos queráis detener, queremos seguir avanzando, tenemos nuestro propio discurso”.

Di//cao, Oma, mujer bosquimana de Nyae Nyae, Namibia.

 

 

 

 

Las trangas de Bielsa

Año tras año, la localidad oscense de Bielsa (Pirineo aragonés), celebra su carnaval. Una tradición de origen pagano considerado como uno de los más antiguos de España.

Los jóvenes solteros del valle se caracterizan en un ser mitad macho cabrío y mitad  hombre  llamadas “trangas”. Con su imponente aspecto persiguen a las mozas por la calles del pueblo y asustan a los niños. Provistos de unos palos largos, que representan la virilidad,  buscan a las puras y virginales “madamas” que recogen en sus respectivas casas. Estas belsetanas en contraste van vestidas de punta en blanco. Este ritual  hace referencia a la fertilidad.

Otro de los personajes más característico es el “onso” – el oso pirenaico , que despierta de su letargo invernal para anunciar la llegada de la primavera. Va embutido en un gran saco relleno de hierba seca cubierto con piel de oveja y va atado a sus “domadores” con cadenas. Representa la fuerza de la naturaleza .

 

 

 

 

El pacto con Dios

La tradición de la religión cristiana copta en Etiopía, tiene como eje fundamental en sus ritos, el culto y veneración, del Arca de la Alianza. La cual, según el pueblo etíope estaría guardada en la capilla de Santa María de Sión, en Akxum. El sagrado objeto habría llegado hasta allí desde Jerusalén, hace unos 3000 años, con el rey Menelik I, primer emperador etíope, hijo de la reina de Saba y el rey Salomon. Está totalmente prohibido verla y se cree que podría matar al que lo hiciera. Sólo el sumo sacerdote de la Iglesia ortodoxa copta, encerrado de por vida en la capilla y el terreno vallado alrededor de la misma, se le está permitido custodiarla, contemplarla o rendirle culto en exclusiva.

Para el pueblo etíope, igual que para los judíos, es el objeto donde emana la presencia del más poderoso y es su representación en la tierra. Es el pacto o alianza con Dios.